Muchas facturas de gas incluyen un servicio de mantenimiento o de asistencia con un coste mensual. A veces se contrató sin saberlo, junto con el suministro, y se sigue pagando durante años.
Conviene distinguir: la normativa obliga a una inspección periódica de la instalación de gas que realiza la distribuidora, y por otro lado está el mantenimiento de la caldera. Los servicios que vende la comercializadora son opcionales.
Un buen servicio de mantenimiento puede compensar si incluye la revisión de la caldera, desplazamientos y mano de obra en reparaciones. Uno que solo cubre lo básico puede salir caro para lo que ofrece.
Revisamos qué tienes contratado y te ayudamos a quedarte con las mejores coberturas de revisión al mejor precio, o a darlas de baja si no las necesitas.
